Protuberancia en el cuello: después de todo, ¿qué puede ser?

Por lo general, cuando sentimos un bulto en el cuello, la primera reacción es creer que en unos días esta molestia desaparecerá. Entonces …

Por lo general, cuando sentimos un bulto en el cuello, la primera reacción es creer que en unos días esta molestia desaparecerá. Tan malo como descuidar este hecho no es preocuparse por los pequeños signos del cuerpo, lo que indica posibles problemas de salud.

No hay tiempo para leer? Haga clic en jugar para escuchar acerca de la masa del cuello

El bulto en el cuello puede ser causado por muchas razones, desde la más simple hasta la más compleja y severa. Por lo tanto, en el artículo de hoy hablaremos sobre algunas enfermedades que pueden manifestar este signo. ¡Mantente al día!

Posibles causas de bulto en el cuello:

1. Problemas de tiroides

La presencia de masa en el cuello puede estar relacionada con problemas de tiroides. Esta glándula endocrina se encuentra en la parte inferior del cuello, más precisamente debajo del "Gogo", o la manzana de Adán, y su función es almacenar y producir hormonas que controlan el metabolismo.
Síntomas como dolor, malestar, dificultad para tragar y voladizo pueden ser sinónimos de bultos benignos o malignos como el cáncer.
Cualquier cambio en esta región debe ser evaluado por un endocrinólogo para que pueda ordenar pruebas como ultrasonido y biopsia para un mejor diagnóstico.
Si el nódulo es benigno, el tratamiento solo puede ser un seguimiento clínico. Sin embargo, si es maligno, el médico ciertamente incluirá el uso de medicamentos continuos y la posibilidad de cirugía para extirpar el nódulo.

2. Nódulos linfáticos inflamados

Los ganglios linfáticos son responsables de ayudar al innumerable sistema a combatir las infecciones. Sin embargo, en presencia de algún tipo de microorganismo, aumentan de tamaño, se inflaman y pueden presentar bultos, que popularmente se conocen como agua.
Cuando la garganta y el oído están inflamados o hay una infección en el diente e incluso un proceso similar a la gripe, por ejemplo, puede aparecer un riego en el costado del cuello, dejando el lugar hinchado y doloroso al tocarlo.
Por lo general, los ganglios inflamados suelen ser benignos y transitorios después de la resolución del proceso infeccioso o inflamatorio. Sin embargo, si los síntomas persisten durante más de dos semanas y la persona tiene fiebre, sudoración nocturna y pérdida de peso, se debe consultar a un médico para obtener un diagnóstico correcto y descartar problemas más graves como neoplasias, sarcoidosis y enfermedades infecciosas aún más graves (toxoplasmosis, tuberculosis, mononucleosis, rubéola, SIDA, entre otras).

3. Contractura o contracción del cuello.

La aparición de un bulto en el cuello dolorido también puede ser una contractura muscular. Esto sucede cuando el músculo detrás del cuello se contrae incorrectamente y tiene dificultades para volver a la normalidad.
En general, la contractura puede causar molestias, dolor y rigidez en el sitio, lo que limita los movimientos del cuello.
Para aliviar y tratar este problema, se recomienda usar ayudas musculares, masajear el área y estirar el cuello. Además, la aplicación de compresas o compresas de agua tibia ayuda a relajar los músculos.
Sin embargo, si el malestar persiste durante más de 7 días, es importante consultar a un médico o especialista.

4. Cáncer de cuello o tumor

En situaciones más graves, la aparición de un bulto en el cuello puede ser un signo de cáncer. A medida que se desarrolla, puede estar acompañado de algunos síntomas, como dolor de garganta frecuente y sin obstáculos, dificultad para tragar, ronquera o cambios en la voz, disminución del apetito, fiebre y cansancio.
Los nódulos malignos pueden endurecerse, tener poco o ningún dolor a la palpación, tener una forma irregular y a menudo se adhieren a otras estructuras cercanas.
En tal caso, si se desarrolla alguno de estos síntomas, se debe consultar al médico lo antes posible.

5. Quiste sebáceo

Este tipo de bulto, también llamado quiste epidérmico, es un bulto benigno que se forma fuera de las glándulas sebáceas cuando están bloqueadas.
Compuestos de sebo, los quistes miden unas pocas pulgadas, tienen forma redonda y no causan dolor cuando se presionan. Sin embargo, cuando se inflaman, los síntomas más comunes son dolor, aumento de temperatura, enrojecimiento local y, en algunos casos, incluso secreción de pus, que necesita evaluación médica para el uso de antibióticos.
El tratamiento más apropiado debe ser realizado por un dermatólogo que identificará el quiste mediante un examen físico e indicará cirugía si es necesario.
El bulto en el cuello puede ser causado por muchos factores, que van desde un quiste benigno hasta un problema más grave. Por lo tanto, estar al tanto de cualquier cambio en su cuerpo es fundamental para prevenir enfermedades más graves.
Y si todavía tiene preguntas, ¿qué tal buscar un médico de cabecera y programar una cita ahora mismo?