La comida puede causar inflamación corporal

La comida, como ya sabemos, juega un papel importante en la influencia de la salud y la calidad de vida de las personas. Dependiendo de la dieta diaria, los alimentos pueden ser un factor de riesgo para enfermedades crónicas, así como ayuda en su prevención.

Desde hace algunos años, uno de los temas que ha ganado espacio en la investigación es el papel de los alimentos frente a los procesos inflamatorios o antiinflamatorios en el cuerpo. Los estudios demuestran que algunos alimentos pueden desencadenar inflamación de bajo grado en el cuerpo lo que a su vez aumenta el riesgo de enfermedades graves.

¿Cómo ocurre la inflamación baja del cuerpo?

El tejido adiposo es un órgano de nuestro cuerpo responsable del almacenamiento de energía. Produce adipocitocinas, que controlan diversas funciones fisiológicas, como la ingesta de alimentos, la sensibilidad a la insulina y la protección vascular, por ejemplo. También libera los marcadores inflamatorios en la sangre que ayudan a identificar infecciones.

La inflamación de bajo grado ocurre cuando los tejidos grasos de nuestro cuerpo comienzan a liberar un exceso de medidores inflamatorios sin la presencia de una infección causada por un agente externo (trauma, lesión y otros organismos que causan inflamación de alto grado). Y no tiene síntomas de advertencia y puede durar en nuestro cuerpo por años.

Los estudios muestran que los marcadores inflamatorios se encuentran en tasas más altas después de las comidas y especialmente en personas obesas y diabéticas. Esto se debe a que algunas sustancias ingeridas, cuando llegan a la sangre, son confundidas por nuestro cuerpo con invasores (bacterias, por ejemplo), lo que inicia el proceso inflamatorio.

Este proceso, a su vez, todavía está relacionado con el desarrollo de otras enfermedades crónicas, como el cáncer (una investigación reciente publicada en JAMA cita en particular el cáncer colorrectal) y el síndrome metabólico.

¿Qué alimentos causan inflamación del cuerpo?

· Alimentos ricos en harina;

· Alimentos ricos en carbohidratos para aumentar los niveles de glucosa en sangre;

Alimentos refinados ricos en azúcar como dulces, refrescos y galletas saladas

· Alimentos ricos en grasas, especialmente saturados (carnes rojas) y trans (alimentos procesados);

· Carne ultraprocesada / embebida;

· Alimentos fritos en general, ya que están bañados en aceites y grasas;

· Exceso de bebidas alcohólicas.

Busque la ayuda de un dietista si está considerando cambiar sus hábitos alimenticios. ¡Y mira algunos consejos para mejorar tu dieta en este artículo!