¿Cómo saber si necesitas gafas de descanso?

Si crees que usar gafas es algo que solo las personas mayores hacen, entonces deberías …

Si crees que usar gafas es algo que solo las personas mayores hacen, estás muy equivocado. En estos días, pasamos la mayor parte de nuestro tiempo frente a pantallas de TV, computadoras y videojuegos. Con esto, la necesidad de usar las gafas de descanso comienza a surgir antes, incluso en la infancia.

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¿Quiere comprender mejor esto y saber si necesita usar este tipo de gafas? ¡Sigue leyendo!

Esté atento a las señales

Aquellos que necesitan gafas generalmente solo se dan cuenta de esto cuando los signos comienzan a aparecer en situaciones específicas, como acercarse o alejarse para verlos mejor.
Cerrar los ojos para leer un libro o ver las pantallas de teléfonos celulares, televisores, computadoras y otros dispositivos electrónicos también indica que puede ser necesario usar anteojos de descanso.
El esfuerzo realizado por los músculos oculares o la compresión de los ojos puede corregir momentáneamente la visión, pero a la larga no se resuelven. Comienzan a aparecer problemas como visión cansada, dolores de cabeza, ardor y enrojecimiento en los ojos, sensibilidad a la luz, picazón, lagrimeo y parpadeo excesivo.

Revisa tus hábitos

Sus hábitos pueden hacer que necesite gafas de descanso, después de todo, no tiene que esperar a que aparezcan los problemas antes de poder tomar medidas. Además, los grados más bajos de astigmatismo o hipermetropía a veces se perciben solo en estas situaciones, a diferencia de otros problemas más graves, como la miopía, que dificulta la realización de las tareas cotidianas.
Si pasa mucho tiempo frente a una pantalla o toma lecturas, debe informarlo a un oftalmólogo. También hable sobre cómo se coloca el equipo y bajo qué condiciones se realiza la lectura: con poca luz, en libros físicos, etc.

Tomar el examen de la vista

El examen ocular es importante porque estos síntomas también pueden ser manifestaciones de otras enfermedades como hipertensión, diabetes, disfunción tiroidea, cataratas, glaucoma, tumores, tuberculosis y muchas otras.
Algunos de estos, cuando no se tratan, pueden conducir a la ceguera, por lo que el diagnóstico temprano es esencial. Aunque no se identifica una enfermedad sistémica, usar las gafas de descanso puede ser muy útil al leer y evitar las molestias que ya hemos mencionado.
La consulta con un especialista debe realizarse regularmente para ayudarlo a saber si es necesario cambiar de grado o incluso si aún necesita continuar usando los anteojos. También puede ayudarlo a descubrir el mejor tipo de lente para usar (monofocal, bifocal o progresivo) de acuerdo con su problema de visión.
Para aquellos que ya están en sus 40 años, las gafas de descanso son diferentes, ya que a partir de esta edad podemos comenzar a tener dificultades para enfocarnos en objetos cercanos, especialmente cuando hay poca luz. Esta condición se llama presbicia y puede afectar a cualquier persona en el grupo de edad, así que tenga en cuenta.
Al igual que con las gafas graduadas, usar las gafas de descanso solo requiere acostumbrarse a ellas. Con el tiempo, se hace más fácil recordar usarlo, y ya no es una molestia, ya que podrá ver mucho mejor.
¿Sospechas que necesitas usar gafas? ¡Luego programe una cita inmediatamente con un oftalmólogo!